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SIERRA DE LAS VILLAS (JAÉN): CABALLO DEL TORRASO DESDE LA C.F. DE CARRALES


EL CABALLO DEL TORRASO Y CARRALES


Hace años, cuando escuché por primera vez hablar de Carrales, lo imaginé como un lugar distante, recóndito, enigmático, “¡allí, por Carrales!” era la expresión que hacía volar mi imaginación antes de conocer estos lugares. No he podido conocer a ciencia cierta el origen del topónimo, puede deberse a la existencia en el lugar de un depósito de toneles de vino (carral) o, más simple, un lugar donde hacían parada o se estacionaban los carros de aquellos que no podían circularlos por las estrechas sendas de la sierra, o tal vez represente un cambio de sonido de “corrales” por “carrales”.

El caso es que Carrales se encuentra en uno de esos lugares que el hombre ha arrancado a la sierra, desmontando y parapetando el terreno, ha logrado un rincón de fértiles tierras donde asentarse. Eso entonces, porque ahora no queda nada de aquello. Por debajo queda el royo Chillar en sus inicios, antes de encajonarse en su bonito cañón al que se entra a través de la pasá del Cuco. Por ahí quedan algunos cortijos con buenas tierras pero sólo uno queda en pie.

La carretera trasversal de las Villas roza la bonita casa forestal que construyeron y abandonaron lamentablemente en su día. ¿Cuándo se decidirán a recuperar este patrimonio de casas forestales que tenemos?

Por arriba, por el camino que seguiremos queda “Carralillos” , una tapuela que, en su día, le ganó el pulso al monte y logró con gran esfuerzo sacar de un barranco tierras de cultivo y un lugar donde vivir. Ahora el monte ha recuperado lo que es suyo, pero quedan unas impresionantes nogueras, la fuente y el abrevadero y las paratas de piedra hechas para allanar el terreno.

De aquí al Caballo del Torraso, esa bonita montaña que permite ser galopada en su cresta, no hay sino monte y desolación al encumbrar esto de Carrales y contemplar los estragos que el incendio del 2005 realizó.

El Caballo ya lo conocemos, lo visitamos el pasado invierno desde el collado del Ojuelo obligados y sorprendidos por varias monterías que se daban en la zona.



LA RUTA

Iniciamos el periplo en la C.F. de Carrales donde hay sitio suficiente para dejar el vehículo.




Ahora han puesto un panel de inicio con la explicación de la ruta.




El sendero se inicia justo detrás del cartel pero, hay otra posibilidad que es tomar un camino de sacamadera que parte de la carretera unos 200 mts antes de llegar a donde estamos si venimos del Charco del Aceite. Este camino, un poco más largo, llanea más y permite acceder a la Albarda, lo veremos cuando coronemos la ladera lo tendremos enfrente, a tiro de piedra.


Nosotros ascenderemos por Carralillos, por este camino que parece limpiado y que desde el inicio toma brío y asciende muy, muy, muy decididamente (es recomendable calentar y estirar antes porque la exigencia inicial , en frío, es notable).





Ascendemos junto al arroyuelo que se forma de la fuente y que se unirá al arroyo de Carrales allí por la casa forestal. En pocos, pero jadeantes metros alcanzamos las grandes nogueras que se encuentran junto al camino, un lugar ideal para tomar aire y fresco.





Un poco más a la derecha si nos desviamos del camino estuvo el cortijillo de Carrales de arriba que todo el mundo conoció como Carralillos. Si continuamos, en breve, comenzaremos a escuchar el ruido del agua, el que hace el buen chorro que mana de esta fuente-abrevadero que se sitúa al final del barranco.




Aquí, bueno, unos metros más adelante hay un pino cortado, con forma de punta y es donde el camino gira a la izquierda para ascender buscando la vista del caballo de la Albarda y las Lagunillas.




La senda se encuentra algo perdida pero reconocible aún si vamos con atención




llegados al final de la ladera seguiremos la traza de senda hasta dar con una vaguada pelada por el incendio que debemos ascender.




Al final de esta encontramos un hito, el primero de varios que se suceden para marcarnos la dirección hasta llegar a las tierras llanas.




También se nos abre la inmensa Cañada de los Caballeros




En este punto decidimos apartarnos de la “ruta oficial” y buscar la pista que se dirige a Prao Chortales por la base del Caballo, cruza el cauce seco en este punto y en estas fechas del arroyo Martín (el que nos cruzamos a la altura del campamento de la fuente del Cerezo al subir desde el puente de los Agustines).



De lo contrario, seguiríamos sin senda definida por las llanuras que aquí hay hasta llegar a la mayor, la conocida como lagunas de Carrales donde se encuentra el collado de la Cruz del Espino, lugar donde se abre la sierra para dejarnos contemplar una formidable panorámica en dirección oeste con las estribaciones de la sierra (el cerro de Santa María, el inicio de la Cañada de la madera y más al fondo la extensa campiña y sus pueblos destacando de entre todos Torafe en su atalaya).








Nos encontramos en la base del Caballo del Torraso, desde hace rato veníamos viendo la blanca garita que ahora estará ocupada por un vigilante, aunque pienso que por aquí ya se quemó bastante y poco queda, bueno lo que queda hay que vigilar que no desaparezca.




Comenzamos a subir por una estrecha pista rodeados de un tupido bosque de pino Negral que se salpica de vez en cuando con algún bonito y raro ejemplar de laricio.




Nos topamos con el vehículo oficial del vigilante lo que nos anuncia que debemos abandonar esta pista que continua al frente y subir por la senda que queda a nuestra derecha.





Se nota que la han trochado porque la vieja zigzaguea y esta va derecha. Por aquí, este invierno, metíamos la pierna hasta la rodilla en la nieve, hasta tal punto que no nos atrevimos a crestear por miedo al despeño. Lentamente nos aproximamos a la caseta que la tenemos encima de nosotros pero la inclinación de la senda para coronar no nos permite hacerlo lo rapidos que quisiéramos.

Trufa tal vez recuerde cuando este invierno se metía en el hoyo que dejábamos en la nieve a nuestro paso y no podía salir. No se si los perros tendrán recuerdo, no creo que mucho de lo contrario me esperaría abajo pero es fiel, está en el campo y le encanta trazar el camino aunque vaya condenadamente llena de “caillos”.
Por fin llegamos, saludamos y entablamos conversación con el vigilante acompañado solo del eco de la radio que de vez en cuando se conecta y se oye a alguien diciendo algo de lo que nunca logro entender.


¿Y ha subido mucha gente por aquí?

- Nadie, desde que vengo a mediados de junio


¿De donde vien a vigilar?

- De Mogón. Es mi primer año en este lugar, he estado muchos años en el cerro de Santa María y este año me han cambiado, me “pilla” más lejos.


Hablamos sobre los lugares que circundan y se visualizan desde donde estamos. Hablamos de “Cañá Somera” y coincidimos en las ganas de andarlo de los dos. Hablamos del desastre del incendio, de cómo era esto antes y ahora.


- ¿Sabe usted que pasó el otro día por el “Topaero”? Me pregunta.
- Vi a la Guardia Civil y el helicóptero que no salía de esa zona, subía y bajaba. Estuvieron un buen rato.


Rápidamente cavilé y recordé que un par de días antes uno de los niños había comentado que alguien se había suicidado por la zona, en verdad que le hicimos poco caso pero era verdad, no es el primero que elige ese maravilloso balcón lleno de embrujo para “quitarse de en medio”


- Bueno, voy a crestear, que no pude este invierno y llegar a “la punta de arriba”.


Me encamino por una cómoda sendilla y en cinco minutos estoy en el vértice geodésico, allí me entretengo con los prismáticos para ver todo lo visible pues llegar aquí es una gozada y contemplar el horizonte siguiendo el vuelo del buitre leonado que se ha acercado a saciar su curiosidad, un espectáculo.


























Cuando me canso y me retrato y fotografío lo que desde aquí se ve, saludo al Blanquillo, al Almagreros a Cañá Somera, a Prao Chortales, ... y regreso a la caseta





pero por poco tiempo que queda camino de vuelta. Me despido y “tirando millas” que se hace tarde. Hora y media me quedan hasta Carrales.




EL VIDEO









DATOS TÉCNICOS

DenominaciónSIERRA DE LAS VILLAS (JAÉN): CABALLO DEL TORRASO (desde Carrales)
Fecha11.07.2011
Localización
Corazón de la sierra de las Villas. A medio camino de la carretera de Mogón a la Venta de los Agustínes. Recorrido: Carrales - Carralillos - Lagunas de carrales - Collado de la Cruz del Espino - Caballo del Torraso
Acceso
Desde Mogón o desde la carretera de Villanueva del Arzobispo al Tranco desviandonos a la derecha a la altura del Charco del aceite, tomamos la carretera transversal de la Sierra de las Villas y, llegados a la C.F. de Carrales, podemos dejar el vehiculo.
InicioC.F. de Carrales
FinC.F. de Carrales
Tipo de trayectoLineal (ida y vuelta)
Tipo de firmePista / Senda, a veces sin ella
EstaciónPrimavera/Otoño/Invierno / Verano (temprano).
Distancia4,85 kmts (ida)
DificultadModerada
Tiempo estimado2'5 horas (ida)
Cota mínima1.106 metros
Cota máxima1.726 metros
Sugerencias
Crema solar en verano. Estirar y calentar antes de iniciar la ascensión. Calzado adecuado. Agua a 1 km del inicio, en Carralillos.
TracksWIKILOC
MovilCobertura Movistar ausente en la mayoría del camino. Se comienza a recibir en el collado de la Cruz del Espino mejorando conforme ascendemos a la cima del Caballo.
Mapa
BibliografíaPropia experiencia. El Gran libro de la Sierra de las Cuatro Villas, José Gómez Muñoz.