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LINARES (JAÉN): POR LA MINA DE SAN MIGUEL

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LA MINA DE SAN MIGUEL Y LA TRAGEDIA DE SAN VICENTE



La vida de un minero, 
es como la de un huevo, 
el que no muere podrido, 
muere estrellado,...



Y que razón tiene el dicho. La procesión de Martes Santo de 1967 en Linares no fue la misma. La ciudad entera se  encogió, se paralizó estremecida por la tremenda noticia que corrió como la pólvora, una tragedia en el pozo San Vicente.





El pozo San Vicente no es un lugar cualquiera, si nos situamos sobre la rejilla que pusieron para tapar la bocamina, estaremos cuasi levitando sobre poco más de 1 kilómetro, ¡escalofriante!!!!!!, sensación que solo puede percibirse in situ. Además frente a nosotros tenemos el recuerdo impávido, la lapida de la triste tragedia acontecida, la casualidad, la imprudencia,... todo en uno se aliaron para que este pozo tenga un especial recuerdo.




No fue la mayor tragedia del Distrito, pero tal vez si la más repiqueteada por varias circunstancias: cercana en el tiempo, Semana Santa, ultimo viaje de la mina, ... seis mineros se quedaron en el fondo, guardianes permanentes de los abismos que ellos mismos contribuyeron a horadar. El Chifle, el Pozo Maquina, se tragó 142 años después de abrir, a quienes dejaron su esfuerzo en él.





Pozos cercanos visitaremos por vecindad, San Guillermo, El Rico, Cristo del Valle y El Carmen, en un palmo una condensada historia linarense y de nuestro Distrito.

Cuando un minero canta
en el pozo San Guillermo,
y se canta una taranta
poniendole sentimiento,
hasta el alma se quebranta
(J. Vargas)





Pronto disfrutaremos de nuestra Semana Grande. Descanso, fe o tradición transmitida por los que siempre nos...
Posted by Paco Mañas on Jueves, 19 de marzo de 2015



LA RUTA

Partimos de la ermita de Linarejos, encrucijada de caminos mineros.





Nos apartamos por el camino que asciende en dirección a Arrayanes, pegados al olivar hasta el cruce existente en lo más elevado.





Ahí nos decidimos a la derecha, cruzando el olivar, estamos en el  viejo Camino del Romero, el que embocaba en la Mina del Romero (hoy pozo Acosta). Circulando por él, aún pueden adivinarse las trazas de un buen camino minero, aunque levantado en su totalidad por el descuido y la acción del tiempo y  los fenómenos meteorológicos, puede intuirse su estructura.




El camino, claramente definido nos lleva hasta la gran meseta donde se asentaron los polvorines, hoy partida en dos por la ronda norte. Aún queda alguna ruina de lo que fue en su día, pero lo que más llama la atención es el hermoso eucaliptal, ahora venido a menos, por la acción malvada de algunos desaprensivos que desean su desaparición.








Si miramos sus bases advertiremos como la mayoría se encuentran quemados, lo que conlleva que muchas ramas se vayan secando y que algunos no hayan podido resistirlo y solo el tocón quede para recordarlo, desgraciadamente son los más ¿nadie puede hacer nada?




Salimos de la primera meseta y el toparnos con la carretera, nos obliga a dirigirnos por la izquierda buscando el camino de Arrayanes para vadear por encima mediante un puente. Opcionalmente podemos cruzar la carretera, no recomendable para no correr riesgos innecesarios. Tambien podemos salvar la vía asfaltada por una canalización subterránea para las aguas torrenciales. Mejor hubiera sido que aquí hubieran puesto un puente peatonal como en otros lugares. 
Tras cruzar, volvemos a la explanada contigua de los polvorines, buscamos la esquina contraria a la que entramos para salir de ella. Aquí, más de los mismo, algunos eucaliptos de buen porte afectados por esa "epidemia" provocada por "malajes" y desaprensivos.
Abandonamos los polvorines embocándonos directamente en territorio de San Miguel. Primero pasamos por unas hundiciones y pozos auxiliares y siguiendo el camino lo abandonamos allí donde nos encontramos con la gran escombrera de áridos gruesos. Subiremos por el canuto existente para dominar desde la altura y perspectiva una buena parte de la zona que recorremos.





Nos encontramos en la escombrera de San Guillermo, junto a su cabria de mamposteria transitable y pozo principal.





Desde aquí contemplamos Linares con Mágina al fondo los días de cielo límpio





el olivar que nos separa de Acosta y el filón de Arrayanes el entorno del pozo San Vicente y los grandes diques de áridos finos al E.











También la mina de El Carmen delatada por sus grandes eucaliptos.





Nos entretenemos por aquí, en este bonito pozo tocado igualmente por la tragedia. Bajamos por la escalera de su cabria y nos dirigimos al pozo de donde emana una cortina de vapor que la cámara (o el fotógrafo más propiamente) no saben plasmar.


 



Salimos por el tunel de vagonetas




y nos encaminamos al camino que llevaba a San Vicente y que hoy nos aboca a un olivar, el cual tendremos que cruzar dirigiéndonos hacia esa coqueta y pequeña cabria del pozo de desagüe, El Rico. Por entre sus hierros que bonito se contempla San Vicente.





















La gente trasiega por debajo, por la vía verde, caminando, en carrera, en bici, ... como ha cambiado la zona desde que era una aventura recorrer estos caminos con la precaución de no encontrarte con quién no debieras y ser una casualidad cruzar con un transeúnte.







Bajamos a la vía verde por un caminillo existente a la derecha, la cruzamos y estamos en San Vicente, tal vez el pozo más visitado del Distrito, con su impresionante cabria de mampostería casi completa y su morbo que imanta al viandante.










Aún se conservan la casa de máquinas, su chimenea que amenaza ruina y talleres y otras dependencias que no sabría ubicar.








Más allá la charca y, continuando brevemente llegamos a lo que queda de la colonia de Cristo del Valle, ahora lugar de recreo improvisado y, entonces, lugar de vitalidad que llegó a contar con escuela.       














Regresamos hacia San Vicente por el camino que se abre paso junto al dique de áridos gruesos que quedará a nuestra derecha, unos metros más adelante, junto a la construcción que queda a la izquierda parte un senderillo marcado que nos ascenderá a la gran meseta de arena horadada por madrigueras de conejos que ha sabido protegerse tejiendo un manto de vegetación propia, un auténtico ecosistema, eneas, aliantos...

 



Recorreremos el perímetro con excelentes vistas hasta llegar frente a San Vicente donde podemos contemplar e imaginar como fue su época de esplendor minera.

















Nos dejaremos caer por un surco realizado por las enduro que frecuentan estos arenales llegando a la vía verde en poco tiempo.





La cruzaremos nuevamente para recorrer ahora unos metros del camino de San Miguel, el que partiendo de la ermita, transportaba directamente a los mineros a su tajo, el que estamos visitando. Lo recorreremos brevemente porque lo abandonaremos a la altura de un cañaveral existente junto al camino y el olivar, esta es la indicación del camino que en leve ascenso nos llevará al pozo El Carmen





completo conjunto con sus casas de bombas, maquinas, media cabria de mampostería y chimenea y, como en casi todos los enclaves mineros el eucalipto, sus grandes eucaliptos.








Volvemos por nuestros pasos al cañaveral del camino y continuamos el mismo en dirección a Linares, junto al dique de áridos a la izquierda justo hasta que este termina y se abre el olivar, por aquí ascenderemos a la plataforma del dique para tener otra visual diferente del conjunto minero.




Nos aproximaremos al espigón norte (con precaución por los posibles corrimientos y evitando atravesar el centro que parece haber sufrido un hundimiento).














A mitad de camino, a la derecha veremos otro surco por el que regresaremos para descender a la vía verde, antiguo trazado de Linares - Los Salidos hoy lugar de ocio y deporte de muchas personas.




Una vez en ella, avanzaremos hacia Linares pasando junto a la fundición de Figueroa, lejos quedan los restos de su chimenea toxica pero aún es posible intuir por entre el olivar los restos del conducto de humos. Una bonita queda a pie del camino que saluda constantemente al paseante.











A esta altura, abandonamos de nuevo, definitivamente la vía verde para tomar otro camino minero, el camino negro, aún con restos visibles que delatan su topónimo y que nos trasladará en poco tiempo al lugar de salida, la ermita de Linarejos.













EL VÍDEO








DATOS TÉCNICOS

Denominación
POR LA MINA DE SAN MIGUEL
Fecha
27/02/2012
Itinerario
Ermita - camino del romero - mesa del madroñal - polvorines - -Pozo San Guillermo - Pozo Rico - Pozo San Vicente - Cristo del Valle - meseta de áridos finos norte - -Pozo El Carmen - meseta de áridos finos sur - Fundición San Luís - camino negro - Ermita 
Acceso
Desde cualquier lugar al que se acceda a Linares, basta con preguntar por la ermira de Linarejos y seguir las indicaciones.
Inicio
Ermita de la Virgen de Linarejos
Fin
Ermita de la Virgen de Linarejos
Tipo de trayecto
Circular
Tipo de firme
Sendero / Vía Verde 
Estación
Primavera/Otoño/Invierno
Distancia
10,88 kmts
Dificultad
Fácil 
Tiempo estimado
2 horas 30 min  
Cota mínima
330 mts
Cota máxima
497 mts
Desnivel acumulado
Subiendo: 161 mts.    Bajando: 161 mts.
Sugerencias
Llevar agua para el recorrido, no hay fuentes potables. Evitar las horas centrales del día, especialmente en el estio. No abandonar basura. MUY IMPORTANTE: No abandonar los caminos y senderos, peligro de hundiciones y pozos no marcados. 
Track
Movil
Cobertura Movistar en todo el recorrido
Mapa
Bibliografía
Experiencia propia.
La tragedia del pozo San Vicente. Jose Manuel Sanchis (Issuu.com)
San Vicente, un pozo de leyenda. Francisco Mañas (Linares 28)
Los seis de San Vicente. Pablo García Caño (Ideal.es)
Las Minas de Linares. Francisco Gutierrez Guzman. Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos de Minas de Linares. 1999
Las chimeneas en el paisaje minero de Linares y su comarca. Francisco Mañas. IEG.2009