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SIERRA DE SEGURA (JAÉN): SEMICIRCULAR AL YELMO CHICO (PR-A 150) CON EL C.S. EL MORTERO DE VILCHES

HORNOS, SU VEGA, EL TRANCO Y EL YELMO (GRANDE Y CHICO)


Remasterización de una ruta encantadora, agradable, iniciatica por la Sierra de Segura que no estaba comentada en anteriores entradas. De hecho, siempre que alguien me ha pedido ir por primera vez a esta preciosa Sierra de Saqura, lo he llevado o le he indicado este paseo. Combina la baja exigencia para el caminante que permite disfrutar de excelentes perspectivas tanto de la sierra noble, humanizada, como de la sierra rustica y agreste. Y todo ello en un breve cambio de dirección gracias al pequeño circular que hay casi en la cumbre. Además, la arquitectura rocosa de este monte es muy llamativa, con poderosos cantiles, cortados y "picones" de caprichosas formas teñidos de color sepia.


La situación se precipitó cuando el Club de senderismo “El Mortero” de Vilches, de reciente constitución me pidió consejo para afrontar su primera salida a estos parajes serranos. Hasta última hora dudé si podría acompañarlos, a la gana de conocerlos y pasar un día con ellos, se unía el gusanillo por el aire serrano. El sábado recordé ¡que demonios! como lo estarían pasando los que sabía andaban por esas cumbres, por Peña Corva unos, por el Agua de los Perros otros, y yo en el dique seco.


El Yelmo Chico, ese satélite al amparo de la gran montaña, vigilante y protectora de tantas aldeas del valle, aduana permanente de ese tremendo paso ahora casi recuperado para el asombro como es la “Garganta” de Hornos, ruta obligada de entrada y salida durante años a las cumbres.





Esta montaña tiene para mi un enigma que desentrañar, su cumbre. En diversos mapas viene referida como los Ranchales pero, visto lo visto en la cartografía al uso me incita a investigar si el topónimo es el serrano. Además la ruta circular no permite el acceso a la misma, por lo que formaba parte de mis planes intuir una posible subida a través de estas escarpadas laderas y pedreras.


El itinerario no deja indiferente al caminante. Tal vez, desde este punto se divisa una de las mejores panorámicas de la sierra de las Lagunillas, inconfundible en el horizonte, calva desde el terrible incendio, aún así reluce reflejándose en las aguas del Tranco. Desde la altura se ve emerger el gran Caballo del Torraso, mi montaña favorita (¿lo he dicho alguna vez? ¡cansino!). El embalse por aquí inunda lo que en su momento fue uno de los valles más fértiles de esta sierra, la vega de Hornos.






Abajo, Cortijos Nuevos, Hornos , “Guabraz”, El Ojuelo y El Robledo, “Cañamorales”, El Tovar, Rihornos, Carrasco y la propia Capellanía, desde donde partiremos.







Y,finalmente, el Yelmo. La más humana de las grandes montañas de este parque, afeada con sus indispensables antenas pero poderosa y altiva. Observando impávida la vida de los serranos, su ir y venir por el valle, la recogida de la aceituna, las grandes fiestas del Ojuelo, la emigración y el retorno, ...





LA RUTA


El día pintaba limpio, azul, fresco. Bajando por la carretera del Tranco alcancé los –1 ºC, por aquí las choperas han perdido su “rubio cabello” tornándose canoso invernal, igual de bello, como no.





Tenía tiempo, había quedado en Hornos sobre las 9 de la mañana. Por eso circulaba despacio, bebiéndome el amanecer por ese valle de Chincolla que va llenándose de tractores y Land Rover, toca arrebato de aceituna y este valle adquiere una vida inusitada . Más adelante, en febrero, columnas humeantes por doquier nos indicaran que la temporada toca a su fin y hay que quemar las ramas.

Llego al Tranco y me detengo, el sol comienza a despertar a Mojoque, a la piedra del Escribano y su vecina Capitana, y hasta a las aguas del embalse que comienzan a bullir en un bonito y curioso efecto de evaporización.






Continuo y al llegar a Montillana encuentro un encantador mar de nubes que me atrapa en su interior. Salgo del atolladero pasada la aldea de Guadabraz y allí se planta, delante de mi, despuntando el día, la impresionante silueta matutina del Yelmo.






Llego a Hornos, me dedico a pasear por sus solitarias calles. Por fin el castillo está finalizado y puede contemplarse sin esa permanente grúa de los últimos... ¿diez años?. Circundar su perímetro hoy es de una espectacularidad extrema, un impresionante mar de nubes permanece calmado sobre toda la vega dando una apariencia insólita y seductora al paisaje.


























Me entretengo fotografiando cada rincón cuando percibo en la lejanía la llegada de mis compañeros de camino.















Desayuno en El Cruce y marcha a la Capellanía, lugar de partida. Una bucólica aldea llena de encanto.








Fotografía de grupo y marcha por el senderillo que nos llevará a la pista ya ascendente sin pausa.








Desde aquí, todo el camino se encuentra perfectamente balizado siendo casi imposible la perdida. Hoy me acompaña Trufa, no podía dejarla, en cuanto se olió la salida se plantó en la puerta. Al principio andaba algo confusa enmedio de tanta gente, después se orientó y disfruto más que nadie.






Transitamos bajo un sugerente peñón, imposible de pasar desapercibido, de color rojizo, conocido por Peña Rubia.





Desde aquí empezamos a ganar vistas a la sierra humanizada, el valle de Hornos, el embalse, las Lagunillas, las cumbres de Beas, más tarde aparece Cortijos Nuevos y, como no, el Yelmo al norte que veremos cada vez que salgamos de los numerosos barrancos por las que entramos y salimos.





En uno de estos encontramos una bonita fuente que fluye sobre un precioso y bien conservado tornajo de madera.








Descansamos a su orilla y reanudamos la marcha, llegamos a un lugar donde se cruza con nuestra pista el PR-A 147 que viene o va al Robledo y forma parte del sendero circular de la Fuente – Casa de los Ganados. Hacia ella nos dirigimos para disfrutar de uno de los parajes serranos más sugerentes.


















Tras reconfortar visualmente el espiritu, el día da para ello, volvemos sobre nuestros pasos para encontrar el cruce que nos ascenderá al tramo circular. Esta es, tal vez, la rampa más exigente de la ruta hasta el punto donde comienza el perimetral que podemos tomar en uno u otro sentido, indistintamente. En este caso circularemos por la izquierda para asomarnos enseguida a la Garganta de Hornos, abajo, la serpenteante carretera que asciende a La Cumbre. Un extenso pinar cubre toda su ladera.








Ascendemos algo más hasta un espléndido mirador, punto más elevado de la ruta, desde donde contemplamos caprichosas formaciones rocosas en la cara que da a la Garganta. Cuevas y bloques pétreos en forma de pináculo recorren esta arisca vertiente E del Yelmo Chico.















Continuamos con las mismas vistas pero con formas caprichosamente cambiantes hasta dar con una pedrera o casquera que han arreglado, limpiándola y dejando expedito el carril donde antes había que pasar por una incomoda sendilla pedregosa en la que había un curioso tronco seco que ahora está ladera abajo.






Alcanzamos la vertiente Sur, mejorando las vistas que teníamos más abajo, ahora distinguimos en la lejanía el Banderillas emergiendo, el Caballo insinuándose claramente, Peña Mujo inconfundible.











Volvemos a la ladera Oeste, llana al comienzo y descendente más adelante, salpicada de miradores hacía el valle de Hornos, algunos laricios e incluso quejigos en las umbrías. Pasamos por otro tornajo, seco, su fuente no mana agua y alcanzamos otra caprichosa formación pétrea que hace detenernos, descansar y contemplar el paisaje comprobando un curioso bosquete de pinos “peinados” por el viento.























En esto, mirando hacia arriba descubro una posible subida para desentrañar la cumbre de este Yelmo Chico, pero eso será otro día. Ahora toca bajar lo andado anteriormente hasta la Capellanía donde nos despedimos de este formidable grupo a los que felicito y agradezco su compañía y les deseo mucha suerte en sus “cabalgadas” por nuestros caminos.








EL VÍDEO









DATOS TÉCNICOS



DenominaciónSEMICIRCULAR YELMO CHICO (PR-A 150) CON EL CLUB DE SENDERISMO EL MORTERO DE VILCHES
Fecha27/11/2011. Anteriormente el 27 / 02 / 2010  y  03 /04 / 2010
LocalizaciónLa Capellanía - Fuente de los ganados - monte Yelmo Chico - La Capellanía
Acceso
Desde la localidad de Hornos de Segura, tomamos la C-321 que nos llevará a través de la "Garganta de Hornos" a las cumbres primero y al interios de la Sierra de Segura después en varias direcciones. En el PK 6 está el cruce dirección a La Capellanía que tomaremos y despues de 1 kilometro por una pista asfaltada muy estrecha llegaremos a esta bonita aldea donde dejaremos el coche y punto de partida de nuestra ruta.
InicioLa Capellanía, Hornos de Segura (Jaén)
FinLa Capellanía, Hornos de Segura (Jaén)
Tipo de trayectoUn tramo lineal y otro circular
Tipo de firmeSendero / Pista
EstaciónPrimavera/Otoño/Invierno
DistanciaSemicircular 15,52 kmts
DificultadFácil - Baja
Tiempo estimado4 horas 
Cota mínima1.058 mts
Cota máxima1.410 mts
SugerenciasAgua en dos puntos del recorrido. Evitar las horas centrales del estio. En invierno posibilidad de encontrar los caminos nevados. No abandonar basura. No encender fuego. Precaución en los miradores, riesgo de caida al vacío.
TrackWIKILOC
MovilCobertura en bastantes puntos del recorrido
Mapa

Bibliografía
Red de senderos de la Sierra de Segura. Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Guia del Excursionista. Enrique Marin Fernandez. Ed. La Serranía.