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DESPEÑAPERROS (Jaén): MONTE LA DESESPERADA

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DESPEÑAPERROS: MONTE LA DESESPERADA, EL PEÑÓN DEL TURCO Y EN BUSCA DEL NISCALO O GUISCANO PERDIDO (Y NO ENCONTRADO, POR SUPUESTO)




Enrabietados tras el fiasco por la caprichosa climatología de la ruta minera preparada desde hacía tanto tiempo, nos liamos la manta a la cabeza y con la convicción de que, mojarnos nos íbamos a mojar, decidimos liberar la adrenalina estancada. Y como nos íbamos a mojar, pues por lo menos cerquita, para no pillar un pasmo. Total, que decidimos a propuesta del andarín Paco Luis, hacer una salida corta, mañanera, por la zona de Despeñaperros. No hubo que insistirle al amigo Martín, dicho y hecho, y a las nueve de la mañana estábamos con el cielo s-u-p-e-r-e-n-c-a-p-o-t-a-d-o en la carretera que lleva a Aldeaquemada desde Santa Elena junto a la pista que íbamos a tomar. Previamente paramos en el collado de Santa Elena para contemplar las espectaculares vistas del hombre dormido. Contemplando esta perspectiva se entiende lo de Sierra MORENA.















Conocía gran parte del camino de hace años, de cuando había fuerzas para tirar de la bici. El monte la Desesperada hasta donde sabía es una zona buena y cómoda de andar, es una zona niscalera por excelencia por lo que albergábamos la esperanza de avistamientos. Recuerdo ver a los profesionales de la canasta barrer el monte en batidas de atajo la calle, que no pase nadie, en perfecta alineación de filas, cual ejercito sumiso y disciplinado en pos de la batalla, peinando el monte sin dejar lagartija con rabo.

Dependiendo del tiempo y del ritmo de marcha intentaríamos acercarnos a Munuera para completar un posible circular que tenía en mente pero no había visto descrito en lugar alguno. La incertidumbre brotaba tras pasar el Peñón del Turco y encontrar la conexión con el camino que nos debía llevar a la carretera de Aldeaquemada de nuevo, los mapas marcan una senda pero, a saber,...






Frente a la Dehesa (HDR). Monte La Desesperada. Aldeaquemada (Jaén). Fotografía original de M. Rey


LA RUTA

Comenzamos a caminar a buen ritmo pues la subida lo permite. Tenemos que pasar una puerta que debemos cerrar para que los animales no salgan a la carretera. Buena pista, ganando altura fácilmente por entre un bonito y cuidado pinar de repoblación, de esos que dieron de comer a mucha gente de Santa Elena y Aldeaquemada en los años sesenta y setenta.  Tras un primer mirador hacia el barranco que cae para la vertiente de Santa Elena, encontramos un primer cruce, si tomáramos el camino de la derecha iríamos a parar a un pantanillo de esos que hicieron para que los animales tengan reservas durante el verano. Allí he disfrutado de atardeceres avistando ciervos y jabalís acercándose a refrescarse. Un buen lugar, pero nosotros continuamos en ascenso, un segundo cruce y desestimamos el camino que sale a la izquierda, enseguida llega a un “pelao” en el monte que aprovechan para realizar labores de corta y selección de madera, así como de quema.





















Continuamos cómodos para encontrarnos de bruces con el cortafuegos que recorre toda la cuerda de sierra morena por aquí y una valla delimitando el monte público (Andalucía) y una finca privada (Castilla La Mancha). Seguimos el cortafuegos en ascenso, paralelos a la valla y llegamos a nuestro primer destino, el monte La Desesperada. No esperemos encontrar buenas vistas ya que la mayor altura de la zona se encuentra meseteada y rodeada de pinar. Vemos el vestigio de una torre de vigilancia de incendios de cuando se divisaba algo.









Continuamos el cortafuegos ahora en descenso, buscando mejores vistas. A mitad de camino encontremos del lado manchego una pareja de trabajadores reparando la valla. Hablamos, nos interpelan sobre nuestro rumbo y, al referirlo nos quitan las ganas de continuar, dicen que más adelante no hay camino, sin embargo quiero fiarme del GPS que marca una senda por mitad del monte, rodeándolo por la cara NE. Nos despedimos con la incertidumbre del encuentro, pronto llegamos a un resalte granítico de envergadura, sabemos que hemos llegado al Peñón del Turco. Varios años visitando Aldeaquemada, amigos, pero nadie me supo decir la razón del extraño topónimo en este perdido lugar. Ganamos la cima y contemplamos unas amplias vistas de las estribaciones de la sierra, ya territorio llano, más manchego que otra cosa. Desde lo alto no se divisa camino, solo el cortafuegos que traíamos, por tanto, bajamos del peñón y lo rodeamos por el cortafuegos, para ello necesitamos pasar una puerta que nos deja en territorio manchego y, cien metros más allá, volver a cruzar otras que nos devuelve a Andalucía.




























Ya debajo del Peñón comprobamos que podíamos haber bajado y retomado el camino sin necesidad de cambiar de comunidad, pero bueno, así podemos decir que la ruta nos ha salido transcomunitaria. 
Aquí metí la pata hasta la ingle. Toda entera. Martín murmuro detectar un posible vestigio de senda que salía a la derecha. El que suscribe con la convicción y la seguridad de que debíamos ir por el cortafuegos nos tiramos a boca de jarro por él, sin mirar el GPS (es la segunda que me pasa, la otra subiendo al Gilillo desde la ermita, casi llegamos a los Rasos por mi mala cabeza y no mirar el aparato,...).  En fin que bajamos y cuando llegamos al final, tate, puerta y a recapacitar, entonces miro y veo que el camino era por donde lo había marcado Martín. Fueron generosos conmigo, no me degollaron  por tener que arrear cortafuegos arriba. A medio camino decidimos trochar para buscar la senda y la casualidad quiso que contempláramos un estampa característica del furtiveo de la zona, la piel y cuernas de un ciervo en el lugar donde fue sacrificado.













Subimos cómodamente por un bosquete escalonado de chaparros. Pronto aparece el camino que buscábamos, medio perdido, enmatojado de jaras y pinos, de no haberlo andado casi nadie en muchos años, pero a nosotros nos sirve.
Más adelante, el camino se vuelve senda y, un poco más, se vuelve nada, intuyendo por el monte, separando jaras, con el GPS en la mano avanzamos buscando otro mirador natural en la ladera E. Tras un bosquete de pinos da la impresión de abrirse el panorama, efectivamente aquí se nos presenta otro bonito balcón a la dehesa de montería. Toca rancho. ¡Ah! y recordamos que aún no nos hemos mojado, es más en algunos momentos vimos el sol. Desde aquí vemos el camino que debemos retomar, bueno, ahora es un cortafuegos pero antes era un camino que bajaba directo al puente de la Pepa, un par de kilómetros antes de llegar a Aldeaquemada. Esta tranquila y bonita localidad, una de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, de aquella Utopía de Carlos III y sus ilustrados. Desde aquí distinguimos el cementerio, el cuartel de la Benemérita, la Cooperativa, el pueblo no lo vemos porque nos lo tapa el cerro del depósito del agua.



























Nos dejamos caer por medio monte y en un periquete estamos en el cortafuegos, ahora toca zapatazo, eso sí disfrutando de madroños, alcornoques, arroyos, y algún que otro berrocal,...


















Pronto tenemos Munuera delante, distinguimos su caseta de incendios que hace poco hicieron y que lo afea sin remedio. Continuamos bajando y al cruzar un arroyo, el cortafuegos vuelve a ser camino, un buen camino que nos lleva derechos a la carretera, justo a la curva conocida en el lugar como de la cruz.











































Un kilómetro más arriba dejamos la carretera en una curva donde esta se empina  tomando un camino que nos subirá al mismo lugar pero con vistas al barranco de la cueva, curiosa formación granítica llena de abrigos donde pueden contemplarse pinturas prehistóricas.

























El camino asciende serena pero decididamente hasta el lugar conocido como la cadena, donde se cruza con la carretera de nuevo. Aquí decidimos desestimar la idea de subir a Munuera como era nuestra intención dado que la hora nos lo desaconseja, por tanto, cruzamos la carretera y tomamos un precioso camino que discurre paralelo a esta pero junto al cauce de un arroyuelo. Y así continuaremos hasta cerrar nuestra ruta de nuevo en el lugar donde aparcamos el vehículo.






















Se oyen tiros por el collado del Corzo, hay montería, al pasar a primera hora vimos los preparativos en el Collado de los Jardines. Pistoleros en el monte,... !Buf! 
Por cierto, ni agua del cielo ni señales de Niscalos,...







EL VIDEO









DATOS TÉCNICOS


DenominaciónDESPEÑAPERROS (Jaén): Monte la Desesperada
Fecha05.11.2011
Localización
Carretera de Santa Elena a Aldeaquemada. Pasado el km 14 contado desde el puente sobre el río Despeñaperros, encontramos una zona despejada a la derecha donde podemos dejar el vehiculo. Al otro lado de la carretera hay  una puerta metálica que puede salvarse por uno de los laterales. 
Acceso
Desde Santa Elena (Jaén), llegando a su zona más alta, junto al Mesón, parte la carretera que nos llevará a Aldeaquemada y que ocupa el antíguo trazado de la autovía de madrid - Andalucía. Tendremos, una vez cruzado el río Despeñaperros que ascender al collado de los Jardines y después aún más al collado junto a los repetidores de Tv. Desde aquí ya queda poco para el punto de partida.
InicioPuerta metálica de acceso a la pista a la desesperada. KMt 14'5 de la carretera de Santa Elena a Aldeaquemada, contado desde el puente sobre el río Despeñaperros.
FinPuerta metálica de acceso a la pista a la desesperada. KMt 14'5 de la carretera de Santa Elena a Aldeaquemada, contado desde el puente sobre el río Despeñaperros.
Tipo de trayectoCircular
Tipo de firmePista / Carretera/Cortafuegos/Senda y  sin ella.
EstaciónPrimavera/Otoño/Invierno
Distancia14,63 kmts
DificultadFácil
Tiempo estimado4,5 horas 
Cota mínima768 metros
Cota máxima1.149 metros
Sugerencias
Estirar y calentar antes y después de la ruta. Calzado adecuado. No hay agua en el camino. Indispensable GPS con niebla.
TracksWIKILOC
MovilCobertura Movistar en casi todo el recorrido.
Mapa
BibliografíaExperiencia propia




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